miércoles, 23 de mayo de 2007

SUEÑOS INTERRUMPIDOS



Joséito era el menor de tres hermanos, estaba en el octavo aniversario de su sana y alegre vida.
Un niño con una sonrisa radiante, singular, tenía un aura de alegría y nobleza pura.

Vivía en una casa muy austera, situada a orillas de la zona marginal, desde ese lugar podía ver las luces de la gran ciudad, pero había una luz en especial que le llenaba de curiosidad y magia, su sueño era el poder visitar aquel edificio con muchas luces encendidas titilando sin cesar, y así poder descubrir que los hace brillar tan intensamente noche tras noche.

Además de conocer ese sitio, Joséito era un niño muy soñador tenía en mente muchas obras mágicas que quería descubrir, pero sus sueños serían truncados a un corto tiempo por una situación que revolvió y mermo las bases de su pobre pero honrada familia.

Su padre, obrero por quince años, trabajador incansable en una fabrica de zapatos fue despedido, ya que cerro sus puertas, se fue del país.
Perdiendo el sustento principal de la familia, perdiendo sus sueños.
Llega en la noche a su humilde hogar emanando elixires espirituosos, a cabo de una hora el Sr. Eberto perdía la razón, blasfemando en contra de su generación, de su esposa y del mundo, pero en especial sus hijos que son una carga para el , señalándolos, acusándolos de toda su desgracia.
El tono subió al máximo común múltiplo, oh dios le propino una paliza a su señora esposa y hasta que la muerte nos separe……
Joseito observando taciturnamente ese espectáculo soez y sin forma alguna, con las manos y el corazón atados a un sueño que vio desvanecerse, se autoproclamo razón de desgracia.
Los improperios cometidos de forma infringida no tuvieron cabida en el corazón de aquel alegre niño.
Al escuchar y ver el segundo acto mortal, Joseito decide escapar, sumergiéndose en el submundo de las cloacas, con el corazón roto de tantas amarguras.
Hoy día Joseito se debate entre la vida y la muerte, fue hallado intoxicado de tantos olores y podredumbres de la gran ciudad.
Al hospital fue trasladado Joseito.
El diagnostico: SOBREDOSIS LETAL DE MALTRATO A UN INOCENTE, nadie lloro…………
Joseito en su remanso de agonía descubrió el porque las luces de aquel edificio brillaban con tanta intensidad.
La luces Lloraban por los niños que cayeron en desgracia en esta gran ciudad………….
Esa noche a lo lejos se veían las luces titilar con más intensidad, por la muerte de ese gran soñador como lo fue el Joseito.

7 comentarios:

Waiting for Godot dijo...

Me duele pensar que hay tantos chamos que sufren por una sociedad que no se adapta y no les da el lugar que todos merecen con buena educación, comida y casa como debe ser. Un abrazo.

Rosa dijo...

Desgraciadamente hay tantos Joseitos, duele verlos y duele sentir que la sociedad no hace nada por salvarlos

alida dijo...

Cuantos Joseitos sabemos que hay por allí, triste si?
Saludos desde mis uffsss

J-oda dijo...

Me dejas como Alejadro Sanz: con el corazon partío...
Y pensar que no se termina con los acordes de la canción.

Besitos desde mi ahora, y un millon por siempre estar...

Jho Jho dijo...

La ciudad nos consume...

El Buhonero Venezolano dijo...

coño hermano, me quede sin palabras...

COCONUT dijo...

es el dia a dia de la calle de esta gran ciudad, el lunes fue el dia en que vi a mas niños de la calle, se me aparecieron y contandolos a grosso modo fueron como 30, eso me impulso a escribir sobre ellos, no se si lo relate bien, ya que es primera vez que lo hago.......... bueno si lo leyeron y les llego al corazon creo que lo hice bien...


saludos a todos y gracias por sus comentarios.

esto de los hijos de la calle debe cambiar algun dia.